Paz/Huzur. 2-El tiroriro

«¡Pero no me toques el peşrev en suz-i dilara cuando yo estoy en mahur, quilla!» «No me toques tú otra cosa, harmel favol»

«¡Pero no me toques el peşrev en suz-i dilara cuando yo estoy en mahur, quilla!» «No me toques tú otra cosa, harmel favol»

Bien, sigamos con lo que íbamos, que era la novela ésa que les espera en un anaquel de una librería para que me hagan rico y pueda pagar las mensualidades que les debo a los de SPECTRA.

Uno de los temas importantes del libro y que me puso en un serio brete (palabra ridícula donde las haya, como, en opinión de mis estudiantes «oso») fue el asunto de la música. Obviamente, si la acción se sitúa en 1939 y se publicó en 1948, no va a ser la música de Antonio Molina, ni siquiera la de los Shadows, por muy de moda que estuvieran cuando nací, y mucho menos la de, qué sé yo, Ana Belén o Rocío Jurado, a pesar de su relación con Turquía. Ni siquiera, hoygan, la de Palestrina o Mozart (Beethoven una miaja, pa qué nos vamos a engañar). La música de la que tanto hablan en el libro es lo que aquí llaman «música artística turca» o «música turca artística», que más o menos monta tanto, o «música clásica turca» y me les dan ustedes mismos la vuelta a los adjetivos. En fin, es esa misma música que cuando la pasan por la radio, cambio de emisora porque tiendo a quedarme dormido con dolor de cabeza.

Esto último, por supuesto, es por puro desconocimiento prejuicioso, que de haber sabido de antes, no me habría dedicado a hacer lo que hice. ¿Y qué hice? Pues un momentico y empecemos por el principio. La cosa está en que el libro es la continuación de otro que se llama Mahur Beste (de 1944); como uno (yo) sabe idiomas (que no es lo mismo que «hacerse lenguas») era consciente de que «beste» es «composición» en el sentido musical (no en el de, un poner, «en la composición del hormigón armado…»); pero como los conocimientos de uno tienen un límite, también era consciente de que a saber qué significaba «mahur», que podía ser mismamente un nombre, como «Florinda» o «Fulgencio». Pero resultó que no, que «mahur» es un/-a «makam», que el diccionario de İnci Kut (que sí sabe, y mucho, de música porque para eso es hija de sus padres) me traducía como «tonalidad». Muy bien, estupendo, perfecto, o sea, que «mahur beste» es una «composición en (tonalidad)  mahur». Bueno, ¿y qué coño es una tonalidad?

Me fui a la Wikipedia para ver si conseguía saber algo y, como suele pasar porque ahí escribe todo perro pichichi y es pasto de especialistas en el tema que se trate, no me enteré de nada. Si no me creen, sepan que hay artículos muy sesudos que lo demuestran (que no se entiende) porque al contrario que la Británica o la UTEHA (que era la que andaba por casa) los artículos no están escritos por especialistas en redacción comprensible sino por entes que pretenden ser tan exactos que no hay quien se entere. Como me dé por escribir algo de semiótica cuántica se van a enterar. En fin, que me caliento… Miren lo que me dice la Wikipedia:

Los conceptos de tonalidad (clave) y la escala (diatónica mayor o menor) expresan ambos el mismo conjunto de sonidos. La leve diferencia es que el concepto de escala diatónica se refiere al movimiento conjunto (ascendente o descendente) dentro de estas notas, mientras que en la tonalidad (de una obra) se refiere a las notas en si que las forman, junto a sus relaciones: no importa el orden de presentación: pueden presentarse por movimiento conjunto o disjunto, lo cual obedece a los designios del compositor.

Total, que me quedé igual. Gracias de nuevo a İnci Kut (esta vez a su persona, no al diccionario), supe más o menos que las tonalidades son todos esos rollos del sol mayor y el re menor y que tiene algo que ver con las teclas blancas y las teclas negras (lo importante es que cace ratones) del piano, pero ahí ya me perdí bastante, la verdad. Lo malo es que mis amigos turcos que saben de música saben de música clásica occidental, pero de esta otra no tienen ni pastelera idea. El caso es que la música de la que hablan en la novela es sobre todo la que se usaba en las ceremonias de los derviches giróscopos o giróvagos o mevlevíes y de eso sí sabía algo (yo), así que decidí seguir adelante aunque estuviera totalmente pez en lo de la tonalidad. Sin embargo, me roía el gusanillo de la curiosidad y me compré un par de discos, uno se llama, precisamente, Mahur, para ponerlos mientras traducía a ver si me inspiraban, que no. Y fue una pena, porque me resulta muy interesante que bastantes sultanes fueran compositores de este tipo de música y uno de los discos que me compré era, mire usted por dónde, de sultanes compositores como Selim III. Otra cosa de la que me enteré gracias a mis amigos (y resumo) fue que nosotros, los occidentales, usamos pocas tonalidades y los próximo-medio-orientales usan muchas (no me pregunten por qué, ni en un caso ni en el otro, para mí con que hubiera una…).

Y no sólo eso. Mientras nosotros las nombramos sol mayor y re menor como si fueran puertas de un bloque de pisos, en plan 3º B o 5º D, ellos las bautizan a todas y cada una, como la «mahur», sin ir más lejos, pero tienen mismamente una hartá de tonalidades y subtonalidades y qué sé yo. Uf, cada vez me iba liando más porque también tienen sus escalas y sus tonos y su la madre que los parió a todos; yo, que nunca fui capaz de tocar «Era de latón» en la pajolera flauta dulce y mi madre sigue partiéndose de la risa cuando se acuerda de lo que lloraba porque no me salía (ahora que lo pienso, suena un poco sádico por su parte), teniendo que traducir una cosa de música y con el tiroriro del disco que me había comprado induciéndome profundo sopor. Pa que luego digan que traducir no es sacrificado. Por cierto, se me ha venido a la cabeza aquello del concierto para Bangla Desh cuando Ravi Shankar y su grupo tocaron un rato y la gente les aplaudió muchísimo y dice el tío: «Muchas gracias, si les ha gustado como afinábamos, espero que les guste más cuando toquemos». A mí me pasaba algo parecido con esta música.

Al final me acordé de mi antiguo compañero y coleguilla Antonio Torralba, que se hizo profesor de música y forma parte del excelentísimo grupo Cinco Siglos, que hasta tienen canal en yutub y que como son de música arcaica seguro que sabía de makam y maqams y eso por lo de los sefardíes y los moriscos y los musdejáis (esto es de mi padre) y demás. Y resultó que sí sabía porque su grupo es de los mejores del mundo universal (el jamón me lo mandas a casa de mi madre, Antonio, plis, ya hablaremos de lo que te corresponde de los royalties del libro). Y me explicó que la música a la que estamos acostumbrados, como Pablo Abraira o Mozart, es polifónica y esta otra del mahur y los sultanes, pues no, y por eso a mí, que soy un cateto, me resulta un poco plasta y, sin embargo, Pimpinela, que son dos voces, no. Antonse se arma todo el lío de las armonías, que, por ejemplo, no creo yo que la música turca se pueda tocar con una armónica, para que se den cuenta de que voy aprendiendo.

Total, al fin y al cabo tampoco es que los protagonistas sepan mucho de música «antigua» como la llaman ellos, sino que simplemente les gusta y se dejan llevar por el rollo místico. Tengan en cuenta que por entonces no era de muy buen tono y hasta había estado prohibida en la radio año y pico (técnicamente por cateta). Y nuestros protas, aunque les gusta la música (toda), en esto andan una miaja perdidillos. Como dice el libro (o sea, el señor que lo escribió, el original, no este ejemplar en concreto): «Aunque ambos amaban profundamente la música a la turca, no iban mucho más allá de determinadas tonalidades». En plata: que les gustaba lo que les gustaba y lo demás no les gustaba. Por otra parte, también pueden ustedes darle un sentido simbólico a todo esto de la música, no soy yo quien se lo va a impedir porque lo hago moi-même, que sin duda le habría gustado decir a Tanpınar. Pero, en conclusión, si los protas no se parten la cabeza para enterarse de qué es una tonalidad, ¿por qué va a hacerlo uno?

Y ahora viene la pregunta. ¿Hacía falta tanta movida para traducir «makam» por «tonalidad» y «mahur beste» por «composición en mahur»? Pues oigan, no, pero en algo tiene que entretenerse uno, que la ociosidad es la madre de todos los vicios. Y además así en la piscina tendré otro tema de conversación con mi hermana aparte de Penny Dreadful.

Anuncios

Acerca de Rafael Carpintero

Traductor y profesor en la Universidad de Estambul
Esta entrada fue publicada en Ahmet Hamdi Tanpınar y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Paz/Huzur. 2-El tiroriro

  1. Aquileana dijo:

    Desde “La Audacia de Aquiles” te he nominado para un premio. Gracias por enriquecer la blogósfera de WordPress.

    Al final de este post está la nominación:

    http://aquileana.wordpress.com/2014/07/24/greek-mythology-demeter-goddess-of-the-harvest-persephone-queen-of-the-underworld/

    Muchos saludos, Aquileana 😛

  2. Agustín dijo:

    Muchas gracias por toda esta información. Justo estoy luchando con la traducción al inglés (la compré y empecé mucho antes de que saliera tu traducción) y en las partes donde se habla de música me pierdo bastante. En fin, tal vez al final -si tengo la posibilidad- compre “Huzur” en castellano, porque cada vez dudo más de qué tan bien lograda esté “A mind at peace”.

    • Vaya, pues tendrá que leerse la tercera entrada sobre el libro porque yo tenía algo más que dudas sobre la versión inglesa, empezando por el título. Un momentín, que voy a buscar una cita al respecto de algo que también decía yo… Ah, aquí está

      Most frustrating, however, may be the translation of the title: in Turkish, it is “Huzur,” which does have a wealth of connotations, but which other translators, including Maureen Freely, Pamuk’s primary translator, have rendered as simply “Peace.” Given the novel’s historical backdrop, titling a novel “Peace” sets up a guiding parallel of exterior and interior events, indicating a sustained connection between the protagonist’s mental state and the outside world. The impending war creates a persistent irony in relation to the title, an irony which is also borne out by the fact that Mümtaz can never exactly be said to be seeking “inner peace.” “A Mind at Peace” suggests too strongly a narrative arc that is actually inapt and an individualism which is constrictive and inaccurate.

      Está en http://quarterlyconversation.com/a-mind-at-peace-by-ahmet-hamdi-tanpinar-review
      Felices lecturas veraniegas

      • Agustín dijo:

        Sí, leí la tercera entrada a continuación y terminó de confirmar mis sospechas. Tengo además el original y, cuando encontraba algún latinismo o giro extraño, cotejaba a ver si la palabra aparecía tal cual en turco -que eso es lo único que puedo hacer. No entendía de dónde salían palabras pero lo adjudiqué a mi ignorancia del idioma. Ahora veo que no es sólo eso.
        Así que si tengo la oportunidad de conseguir tu traducción, lo haré, si es que voy para Europa, lamentablemente, mis lecturas por el momento son invernales.
        Saludos!

        • Pues se ha encontrado una oportunidad magnífica de ejercer sus músculos de literatura comparada. Frase inglesa, frase original. Más o menos así fue como aprendió Tarzán a leer y a escribir (en inglés, porque su segunda lengua, después del mangani, era el francés).

  3. Miranda montenegro dijo:

    Me encanta leerte aquí. Es la segunda vez; la primera fue un día cualquiera del tórrido verano de Córdoba, mi ciudad. Estaba buscando algo, no sé qué y encontré tu “carpintería”; sí esa fue mi regla nemotécnica, algo de “carpintero”, y lo he conseguido.
    Y digo “me encanta leerte aquí” porque no lo he hecho de otra manera. Cuando lea algo tuyo, pues nada… ¿Leo este de PAZ?
    Un abrazo y gracias

    • Uuuf, qué difícil. Este libro le puede gustar mucho a cierto tipo de lectores (más dados a la novela poético-filosófica) y a otros puede espantarlos para siempre y hacerles aborrecer la lectura. Yo, como dice una amiga, me lo leería oyendo la música de la que hablan y siguiendo sus paseos con el Google Maps. La verdad es que de este mismo autor a mí me gusta más el libro de los relojes, pero es que soy un poco cínico.
      Suerte

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s