Industrias y mudanzas de Carpinteruí: de presagios literarios y barrios y barrios

2013-05-04 16.31.43

¡Ostras! ¿Será la taberna de la novela o un augurio?

Andábamos viendo pisos y nos enseñaron uno bastante aceptable en el barrio de Kurtuluş/Pangaltı (sobre este tema hablaremos luego si el Señor me da fuerzas y paciencia). Por aquel entonces (aunque tampoco hace tanto) acababa de terminar (expresión bastante tonta, «acababa» de «terminar») la traducción de Recuerdo de Estambul del amigo Ahmet Ümit, de quien también había traducido La tumba negra/Patasana. Uno de los personajes de la novela, Evgenia, la novia del protagonista, tiene, herencia de su padre, una taberna llamada Tatavla, que es el nombre antiguo griego-rumí del barrio de Kurtuluş. Pues bien, volvíamos al metro por la calle del piso cuando de repente… ¡nos damos de narices con una taberna que, mire usted por dónde, se llama Tatavla! Estoy convencido de que el nombre de dicho establecimiento se debe a nuestro buen amigo Ahmet Ümit, que aquí es autor popularísimo y que fue antiguo habitante del barrio, pero no dejaba de ser un impresionante presagio literario. Ya decía el señor ése, Melmoth me parece que se llamaba, que la vida imita al arte; sin ir más lejos hay en la vida muchas situaciones de comedia de Pajares y Esteso o de tragedia de Corín Tellado. Pero lo que nos había pasado superaba con mucho tan ilustres precedentes.

Y además los presagios no acabaron ahí. Vivíamos en la calle «Lobojefe» y el piso estaba en el barrio (otro tipo de barrio) «Lobogris». La banquera con la que tratábamos el préstamo correspondiente se apellidaba como la calle en la que vivimos los primeros años. La arquitecta que nos acompañó a ver (de nuevo) el piso había sido estudiante de Mª Jesús en la tarde de los tiempos (a primera hora). Mi hermana Sole estaba trabajando sobre una hormiga llamada Temnothorax Curtulus, etc. Como ven, algo había ahí, así que al final nos quedamos con ese piso en lugar de otro que tampoco estaba mal.

Habrán podido comprobar que he usado la palabra «barrio» en dos ocasiones para dos tipos de, ¿cómo llamarlos?, ¿agrupaciones de viviendas/de vecinos en buena armonía? En realidad uno es el barrio tradicional de toda la vida (¿De dónde eres?) y el otro la división administrativa, y en turco se les dan nombres distintos: «semt» y «mahalle» respectivamente. El «mahalle» sí que corresponde a eso que dice el DRAE de «Cada una de las partes en que se dividen los pueblos grandes o sus distritos» (distrito es «ilçe», que también corresponde a la comarca como división inferior a la provincia). Mientras que el distrito/ilçe lo administra un alcalde (por traducir de alguna forma el «presidente/jefe de municipio» que se usa en turco), el «mahalle» lo lleva un «muhtar», que los diccionarios traducen por «alcalde pedáneo» y todos nos quedaríamos tan anchos de no ser porque mi hermana Carmen vive en una pedanía y resulta que sé lo que es y no es eso. El «muhtar» alcaldea un barrio/mahalle en las ciudades, pero no una pedanía, aunque podríamos discutirlo si es en el campo porque entonces administra una aldea/köy, así que mejor llamémoslo alcalde de barrio y todos tan amigos. La diferencia administrativo-diccionaril es que el «muhtar» no es escogido por el alcalde (del distrito o la ciudad, aquí tanto nos da), sino que también es un cargo electo. Todos estos son cargos de la administración local, porque en lo que se refiere a la central, el que corta el bacalao en el distrito/comarca es el «kaymakam» o  «prefecto» por aquello de que es una administración a la francesa. Por cierto, el corrector del word me cambia sistemáticamente «prefecto» por «perfecto» hasta que le doy a la pestañica correspondiente; también me lo ha hecho algún editor (lo juro por éstas, que son cruces) pero en lugar de darle a las pestañas, que no lo habría entendido, le he escrito una nota para que no lo haga. En otra ocasión me cambiaron los gendarmes por policías, que es peor. Problemas de que en Mortadelo se usaran términos administrativos franceses.

Bueno, que me lío y me pierdo. Lo malo es que el «mahalle» tiene unos límites muy definidos (hasta tal calle, tal número) y el «semt» no. Por ejemplo, hasta la presente hemos vivido en el «semt» de Cihangir, pero en dos «mahalle» distintos. Como pueden comprobar, el «mahalle» es normalmente más chico que el «semt», que no lo gobierna ni administra nadie porque es más bien algo sentimental y, digan lo que digan, sumamente excluyente porque nadie es más del barrio que los de tu calle y los de la paralela no lo son y no digamos ya los de la perpendicular que son una panda de parvenus y presumidos o bien de chorizos impresentables y peligrosos. A mí me recuerda un poco a lo de las parroquias, con la salvedad de que las parroquias también tienen unos límites muy definidos. Con todo, la idea es muy similar según compruebo mirando los barrios de mi distrito casi-natal de mi ciudad ídem en un plano ad-hoc. Los barrios no coinciden con las parroquias, pero muchos se llaman como la o las parroquias, o engloban parroquias que no aparecen nombradas en el barrio, o vives en un barrio distinto al de tu parroquia, como le ocurre a mi madre. Otra salvedad es que el «semt», el tradicio-sentimental, es más grande que el barrio administrativo y la parroquia suele ser más pequeña, pero no nos vamos a pelear por un quítame allá esas pajas.

En suma, que ahora somos del «mahalle» Lobogris («Bozkurt»), pero no tenemos muy claro si nuestro «semt» es Kurtuluş/Tatavla o Pangaltı porque, como digo, los límites no son muy definidos y pata negra es sólo tu calle (como mucho). Sea como fuere, el barrio era de población no musulmana de toda la vida. Más griegos y rumíes por la parte de arriba según se va hacia Feriköy (me gusta la palabra rumí porque la aprendí en un Tintín. Por cierto, los rumíes son los griegos de aquí –y de Chipre—, pero en nuestro barrio actual también vivían griegos de nacionalidad griega; úsease, técnicamente de Grecia); armenios de no demasiados posibles cuando los griegos se fueron marchando según los diversos pogromos o represalias en sus primeras acepciones del diccionario; levantinos de origen italiano cuando aún los había, bajando hacia Harbiye… En realidad, por eso algunas calles tienen unos nombres tan súper-mega-turcos. Como «Lobo gris» sin ir más lejos, o «Ergenekon», que se refieren al mito del origen de los turcos, o «Türkbey», que no creo que haga falta traducir, o «Şehadet», que es como se llama a la profesión de fe musulmana. Y, sobre todo, el propio nombre del barrio porque «Kurtuluş» significa «liberación» y la liberación por antonomasia es la de la ocupación griega. En honor a la verdad conviene confesar que las minorías cristianas no se rasgaron las vestiduras ni se mesaron los cabellos cuando los aliados ocuparon Estambul, pero eso ahora no viene al caso.

El nombre de Tatavla cuentan que le viene de que por aquí había unas cuadras o algo así, que en griego parece que se decía «tavla» o similar, y los rumíes, cuando venían acá pacá, decían «ta tavla» que se supone que significa «pa la cuadra voy». Igual hasta es verdad, lo cierto es que se parece bastante a la única etimología verosímil de Estambul: «voy pa la ciudad («eis ten polin», léase “capitás”)». En cuanto a Pangaltı, el nombre tiene también diversas etimologías, a cual más pintoresca. Como no vamos a saber cuál es la buena, me quedo con la que más me gusta porque este blog es mío y me da la gana. Pues resulta que por aquí vivían muchos levantinos (de origen italiano), como lo demuestra el que ahí mismo tengan el cementerio, aunque no sé si eso querrá decir que todos se han muerto. Por otra parte y al mismo tiempo, hay muchas panaderías/bollerías, como lo demuestra el hecho de que las hay y lo bien que huelen a veces las calles. En fin, que el nombre podría venir perfectamente de «pani caldi», o sea, «panes calientes» en italiano, que me parece una etimología mucho más apetitosa que aquella que hablaba de «por debajo del banco» («banka altı») o de un señor llamado Pancaldi.

Y aquí viene mi teoría revolucionaria y absolutamente cierta puesto que, como pasa con la tetera de Bertrand Russell, nadie puede demostrar que sea falsa y eso asegura que es cierta. Creo, no, no creo, declaro como verdadero, que Pangaltı es simplemente el nombre en italiano de la parte de Kurtuluş en la que vivían los levantinos. Es decir la parte italiana de un barrio mayoritariamente griego-rumí. ¿Eh? ¿Qué me dicen? ¿Cómo se les ha quedao el cuerpo?  Ventajas de ser filólogo, que sabe uno cómo funcionan las etimologías; y ventajas de ser traductor de una lengua rara, que te puedes inventar lo que quieras que nadie se va a enterar (y si se enteran, te inventas alguna razón relacionada con la filología).

El poblema es que la parte de abajo del barrio se despeña hacia Dolapdere (el barrio o «semt», no la calle, pero también) y NADIE quiere ser de Dolapdere porque es un barrio de gitanos (o romaníes), que están mal considerados por diversas razones socio-históricas ajenas a su voluntad. También hay muchos travestis (o transexuales), que están mal considerados por motivos sociales de género (o confusión a la hora del uso del género gramatical) o quizás por su dedicación o empleo primordial en dicho barrio. Es curioso, porque cuando nos mudamos a Cihangir en su momento también era un barrio con gran cantidad de travestis que se dedicaban a la prostitución y que ahora son, en parte, agentes inmobiliarios de éxito. Tras nuestra reciente experiencia, casi me parece peor oficio el segundo, pero en fin… Los gitanos/romaníes de Dolapdere han tenido su eco en la literatura con la novela Ağır Roman de Metin Kaçan, llevada al cine la mar de bien por Mustafa Altıoklar. Pero lo mejor de Dolapdere, para mi gusto, es la insuperable banda Dolapdere Big Gang, y lo de gang lo dicen ellos, no yo, que se dedica a hacer versiones a la Dolapdere de grandes éxitos pop. Aquí tienen un vídeo muy notable (aunque a mí me gusta más esto). De todas formas, a Dolapdere le pasa como a todos los barrios, digamos, pintorescos, que en las fotos quedan muy artísticos pero para vivir son un pelín incómodos. Igual por eso nadie quiere ser de allí y por eso los de la parte de arriba de Kurtuluş dicen que los de abajo son también Dolapdere y los de abajo dicen que no, que somos Pangaltı, y que los de Dolapdere son los de la parte de allá de la de arriba.

En suma, amigos lectores y niños de España, que ahora vivimos en un barrio de rancio abolengo, infinitamente más working class que el pijerío de Cihangir, pero con unas fruterías y unas pastelerías de cagarse impresión. Tanto en lo uno como en lo otro, hemos salido ganando. Y además podemos echar la tarde hablando de etimologías como santos Isidoros cualesquiera Q.E.D.

Anuncios

Acerca de Rafael Carpintero

Traductor y profesor en la Universidad de Estambul
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Industrias y mudanzas de Carpinteruí: de presagios literarios y barrios y barrios

  1. arantxanoren dijo:

    Leer su entrada me ha alegrado la tarde, Rafael.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s